Mostrando entradas con la etiqueta Revolución Social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Revolución Social. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de julio de 2019

MIGUEL CABRERA FERNÁNDEZ, COMPAÑERO PAINE: AGOSTO LA HISTORIA DE CHILE LLEVA TU ROSTRO


MIGUEL CABRERA FERNÁNDEZ, COMPAÑERO PAINE: AGOSTO LA HISTORIA DE CHILE LLEVA TU ROSTRO…PORQUE EN CADA AGOSTO RENACE LA ESPERANZA.

“No existe tormenta ni lluvia de sangre que puedan borrar tu clara señal” D. Viglietti.

Al Pueblo y la Cultura Mirista, a la Familia Rojinegra,

A los que siguen siendo MIR,

A los Pueblos y l@s Trabajador@s,

Al conjunto de los Explotados:

El viernes 02 de agosto de 2019 Miguel Cabrera Fernández, el Compañero Paine, se ha de reunir con algunos de los suyos en el Memorial del cementerio general de Santiago que da cuenta, en alguna medida, de la macabra magnitud que significó, con sus efectos, el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.  Con esta acción pareciera cerrarse una historia, que como muchas, comenzó hace mucho tiempo atrás.
Paine, a los 12 años ingresó a la Juventud Socialista, pero en septiembre de 1965, en un congreso nacional de estudiantes de enseñanza comercial, realizado en Temuco, asistieron ex jóvenes socialistas que se habían adscrito a un Partido creado el 15 de agosto del año citado, es decir, el MIR, que repercutió en su conciencia política.  En su ingreso a dicho instrumento político influye la Profesora Marita Gottschalk de Holzapfel.  Ya en octubre de 1965, se le señala como uno de los fundadores del MIR en Temuco.  Entre 1966 y 1972 Miguel participó en las corridas de cerco en Cautín, Malleco y Bio Bio.  Su trabajo político en el periodo señalado lo enfocó hacia las demandas históricas del Pueblo-Nación Mapuche, y una de las comunidades en donde realizó trabajo político fue con los Paine de la Comunidad Catrileo.  Lo esencial, es que no fue el MIR quien inventó la recuperación de tierras a través de las corridas de cerco: esa acción directa la aplicaba el Pueblo-Nación Mapuche desde tiempos ancestrales.  De todo este proceso, Sergio, nombre político con el que operaba en la zona, se convirtió en Paine, debido a la adopción simbólica que hizo el Lonko Paine de la comunidad Catrileo.  Otros mapuche le llamaban Painevilu o Painecura. Participó en la creación del Movimiento Campesino Revolucionario.  En la zona señalada, el proceso de agudización de la lucha de clases se vivió con intensidad y fue clara la división entre las posturas revolucionarias que exigían todo el poder para el pueblo y las posiciones vacilantes y conciliadoras anidadas en la Unidad Popular.

En marzo de 1974 fue detenido en Santiago por las fuerzas de la AGA y trasladado a la penitenciaría de Temuco.  La solidaridad internacional permitió que Paine saliera rumbo a Holanda en 1976.  En 1977 la dirección del MIR  comenzó a trabajar lo que se conoce como Operación Retorno, proyecto político en el que participó Miguel Cabrera.  En enero de 1979 parte a Cuba para integrarse a la escuela de instrucción militar “Luciano Cruz”.  La dirección exterior del MIR define que se debe impulsar una táctica que aprovechara las tendencias de reactivación de la lucha antidictatorial, táctica contenida en el “Plan 78” y cuyos objetivos estratégicos eran: Acumular suficiente fuerza política, social y militar, para derrotar la dictadura. Desarrollo de la Resistencia Armada como factor decisivo para remontar la presencia de la resistencia popular y revolucionaria. Establecer un gobierno democrático y popular.  La propaganda armada seria el factor de acumulación de la fuerza militar primaria y de preparación de las condiciones para el desarrollo de la lucha guerrillera.  Paine ingresa a Chile a principios de 1980.

El 14 de Octubre de 1980, ingresó al monte Miguel Cabrera “Paine” y se hizo cargo del mando, asumiendo la Jefatura Político-Militar del destacamento “Toki Lautaro”. A fines de Octubre avanzan hacia la parte más alta y accidentada de las montañas de Neltume.  A fines de septiembre de 1981, las FFAA habían dispuesto en la zona 2.500 efectivos tras la búsqueda de los combatientes.  El 15 de Octubre de 1981 en Choshuenco Miguel Cabrera Fernández “Paine” muere combatiendo, consecuentemente con sus ideas libertarias, de ver a Chile libre de Dictadura Militar y el establecimiento de un gobierno Democrático, Popular y Revolucionario.  Paine se enfrenta solo, con un centenar de soldados. Tenía que salvar la vida de sus compañeros a quienes había dado la orden de escapar. Responde al fuego de subametralladoras y fusiles SIG, con su FAL, y una vez agotado su pertrecho en municiones, continua el combate con su pistola personal que usara por largos años en las corridas de cerco y ahora en las montañas del sur de Chile.

LA LUCHA SIGUE

La vida del Compañero Paine, de los Compañeros y Compañeras del MIR que entregaron lo mejor de sí en la lucha en contra de la dictadura, de los Compañeros y Compañeras de otros destacamentos revolucionarios y partidos políticos de Izquierda, del conjunto del Pueblo, del Campo Popular, nos debe llevar a la reflexión.  La lucha sigue, qué duda cabe.  Las causas siguen las mismas.  Sin embargo, el contexto ha cambiado y vaya que ha cambiado.  No vivimos los tiempos de los ’60 o principios de los ’70, en donde el patrón de acumulación capitalista basado en la sustitución de importaciones había entrado en crisis desde 1955 y cuya crisis vino a zanjar el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.  Hoy vivimos los efectos concretos de la refundación social capitalista que caló hondo en millones de chilenos a quienes se les arrebató las ganas de seguir peleando por una Sociedad Socialista.  Hoy lo central pasa por la consolidación de un proyecto político revolucionario que vaya instalando la necesidad del cambio social radical y ello nos obliga a concentrar nuestras fuerzas, nuestros esfuerzos, nuestras voluntades.  Se debe romper la hegemonía que tiene la clase dominante en el seno de la formación social y para eso es necesario contar con el instrumento político capaz, en las calles, de ir comprometiendo a mujeres y hombres para las transformaciones profundas, estructurales.  Son los tiempos de Luis Emilio Recabarren, del trabajo duro por conquistar y despertar conciencias, de invitarlos al movimiento.  Es en ese proceso, junto a las masas, con las masas, desde las masas, de donde deberá renacer el impulso definitivo para lograr los objetivos históricos de los explotados.  La tarea está planteada desde el mismo 11 de septiembre de 1973 y tenemos que apurar el tranco para terminar, de una vez por todas, con la dictadura del capital, que se viste de milicos o de civiles (con las mierdas de chile vamos, la ex concertación hoy nueva mayoría o el frente amplio).  Y el camino es uno solo, no existen atajos o espejismos posibles situados en roñosas urnas que sólo fortalecen a la dominación patronal.  Y no lo decimos nosotr@s por ser más choros o iluminados, basta con leer algo de Historia Universal para comprender cuál es el único camino posible, la única solución.

El Compañero Paine no quiere palabras largas.  Los Compañeros y Compañeras no quieren palabras largas.  Miguel Cabrera Fernández, en el funeral de su padre, ocupó 30 palabras para despedirlo: “Gracias amigos y compañeros por acompañarme en mi dolor. Gracias papi por tu ejemplo de lucha y las ideas socialistas que nos dejaste. Descansa en Paz. Un día venceremos.”.

COORDINADORA NACIONAL DEL MIR
PORQUE EN CADA AGOSTO RENACE LA ESPERANZA.
POR EL PAN, POR LA VIDA, POR EL SOCIALISMO.
AGOSTO DE 2019.

jueves, 25 de julio de 2019

26 DE JULIO DE 1971: REFLEXIÓN DE MIGUEL ENRÍQUEZ EN TORNO A LA REVOLUCIÓN CUBANA Y EL PROCESO DE LA UNIDAD POPULAR


EN ESTE NUEVO 26 DE JULIO, REFLEXIONES DE MIGUEL EN TORNO A LA REVOLUCIÓN CUBANA.[1]

Discurso del 26 de julio de 1971 en homenaje a la Revolución Cubana. Miguel Enríquez: "Hay que crear una nueva legalidad"(Punto Final N° 136, 3 de agosto de 1971)

“Nos hemos reunido hoy para rendir homenaje a la primera república socialista de América: la Cuba Revolucionaria. Un homenaje a la Revolución Cubana hoy en Chile sólo puede hacerse destacando las lecciones que nos entrega y  en referencia a los logros, avances y  dificultades que el proceso de la Revolución chilena encuentra en este instante, proceso que recién comienzan los trabajadores hoyen Chile. La Revolución Cubana es revolución, y la saludamos hoy aquí, porque golpeó implacablemente a los dueños del poder y la riqueza y porque puso ese poder y riqueza al servicio de los intereses de los trabajadores del campo y la ciudad. La Revolución Cubana es revolución porque golpeó, denunció, destruyó y aplastó el poder norteamericano en Cuba. Es revolución porque comprendió que no se pueden  hacer  revoluciones  hoy  en  el  mundo  sin  entrar  a  enfrentar  y  combatir  al  imperialismo norteamericano. No se limitó a cambiar el régimen de propiedad jurídica; no se limitó simplemente a cambiar  de  propietario  las  empresas  norteamericanas  que  habían  en  Cuba  sino  que,  además, denunció al imperialismo como el principal enemigo de los trabajadores del mundo; además llamó al pueblo,  a  los  dos  mil  millones  de  humillados  y  ofendidos  del  mundo,  no  solamente  de  Cuba,  a combatir al principal enemigo de los trabajadores: el imperialismo norteamericano. "Sólo  es  revolución  la  que  denuncia  y  combate  como  enemigo del  pueblo  a  los  dueños  de  las empresas norteamericanas, de los bancos, de las fábricas y los fundos "La Revolución Cubana es revolución porque golpeó, destruyó y denunció a los dueños de los fundos, a  los  terratenientes  que había  en  Cuba,  a  los  dueños  de  la  tierra,  a  los  que  explotaban  a  los campesinos.  La  Revolución  Cubana  es  revolución  porque  golpeó,  destruyó,  denunció  y  aplastó implacablemente a los dueños de las fábricas, a los que explotaban obreros en Cuba. La Revolución Cubana es una revolución de verdad, porque golpeó y denunció a los dueños de los bancos, porque golpeó y destruyó la propiedad sobre los bancos privados, porque avanzó por el camino destruyendo enemigos, golpeando enemigos y mostrando enemigos. Es  revolucionario  el  proceso  cubano  porque  hizo  propiedad  de  todo  el  pueblo  la  tierra,  porque entregó  a  los campesinos  la  tierra,  no  de  algunos  fundos,  sino  de  todos  los  fundos.  Entregó  las fábricas a los obreros, no algunas fábricas, sino que todas las fábricas, todas las grandes fábricas a todos los  obreros. Es revolucionario el proceso cubano porque entregó los  bancos a propiedad de todo el pueblo, porque hizo del pueblo cubano dueño de todas las fábricas, todos los fundos y todos los bancos…La fuente fundamental de fuerza que tiene la izquierda son las masas movilizadas No basta sólo la intención de transformar el país, no basta solamente convocar al pueblo en plazas, no  basta  sólo  mostrar  a  los  enemigos  siquiera,  no  basta  sólo mostrar  lo  que hay  que  hacer.  Cada paso, cada avance que el pueblo dé, tiene que estar de acuerdo a la fuerza que los trabajadores hoy día  tengan  en  Chile.  La  burguesía,  la  clase  dominante,  los  dueños  del  poder  y  la  riqueza  todavía tienen fuerza en Chile. Los trabajadores deben acumular la fuerza suficiente para combatirlos en el momento necesario, con la fuerza suficiente. Más aún: la única fuente posible de fuerza de los trabajadores, la única fuerza que puede destruir a la burguesía,  la  fuente  fundamental  de  fuerza  que  tiene  la  izquierda  son  los  trabajadores,  son  las masas, son los obreros, son los campesinos, son los pobladores, son los estudiantes. Sólo la fuerza delos trabajadores puede romper las barreras que hemos mencionado. Sólo movilizando, organizando, elevando la conciencia de los trabajadores, es posible combatir a las clases dominantes en las posiciones que todavía sustentan. La única forma de movilizar al pueblo es por sus intereses y reivindicaciones. A partir de sus frentes, en contra de sus patrones, mostrándolos al enemigo. El MIR apoya e impulsa las formas de lucha que movilizan al pueblo Por eso, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria apoya las formas de lucha que el pueblo levanta. Por eso, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria apoya cuando los campesinos se toman el fundo de un terrateniente que sabotea la producción, que no siembra, que disminuye la producción, que no cosecha, que combate las movilizaciones del pueblo, que impide el aumento de la producción. Por  eso,  el  Frente  de  Trabajadores  Revolucionarios  y  el  Movimiento  de  Izquierda  Revolucionaria apoyan las fábricas que son tomadas por los obreros, cuando éstos combaten un patrón, un dueño de  una  gran  fábrica,  que  no  aumenta  la  producción,  que  despide  a  los  obreros,  que  aumenta  la cesantía,  que  no  levanta  las  líneas  de  producción  que  deben  satisfacer  las  necesidades  de  los trabajadores.  Por  eso,  el  MIR  proclama  el  derecho  de  los  trabajadores  del  campo  y  la  ciudad,  a movilizarse, a levantar las formas de lucha que son necesarias. Si son las tomas de fundos, si son las tomas de fábricas, ése es un camino justo, si se está combatiendo el sabotaje de los momios, si se está combatiendo a la derecha y al imperialismo.”

COORDINADORA NACIONAL DEL MIR
JULIO 26 DE 2019

domingo, 16 de junio de 2019

MARTA HARNECKER: LA COORDINADORA NACIONAL DEL MIR TE SALUDA.


MARTA HARNECKER: A TI TODA LA HISTORIA NO LA MERA UTOPÍA DE LLEGAR AL DÍA VIERNES

En América Latina la derecha se había apropiado de nuestro lenguaje, y la izquierda no se diferenciaba de la derecha”.  MARTA HARNECKER

En el fragor del enfrentamiento de clases que ocurría bajo el gobierno de la Unidad Popular, dirigido por el Compañero Salvador Allende, hubo la preocupación de generar espacios de discusión y debate de quienes eran partidarios de la transformación radical de las estructuras de dominación capitalista.  Es en ese contexto que nacen los cuadernillos de Educación Popular que tomaron la forma después en el ya famoso texto “Los conceptos elementales del materialismo histórico”, texto que recorrió y recorre toda América Latina.  La propia Compañera define ese texto como: “El objetivo de este libro es, procurar (a los militantes revolucionarios)  instrumentos de trabajo intelectual, es decir, los conceptos teóricos necesarios para el conocimiento científico de su realidad concreta, ya que sabemos que sólo un conocimiento científico de ella permitirá transformarla. Nuestro trabajo se limita, por lo tanto, a presentar en una forma pedagógica, pero a la vez muy rigurosa, los principales conceptos de la teoría general del materialismo histórico”.[1] (El subrayado y las negritas son nuestras).

Much@s en pleno periodo dictatorial chileno iniciamos nuestras primeras armas en el conocimiento del Materialismo Histórico y Dialéctico a través de las palabras pedagógicas de quien fuera discípula nada menos del filósofo francés Louis Althusser.  El objetivo del texto sigue el mismo: entregar elementos esenciales para encaminarse a comprender y aplicar los conceptos que permitan a l@s revolucionari@s a transformar la Realidad.

Recomendamos, sobre todo a quienes todavía sustentan posiciones catastrofistas con relación al capitalismo, es decir, quienes señalan bajo una mirada dogmática y mecanicista, de que el “capitalismo es crisis permanente” (visión que adquieren de una mirada reduccionista de un texto que era válido para 1938), que lean “La Revolución Social: Lenin y América Latina”.  En este libro se señalan elementos sustanciales para comprender lo que es una crisis, cuándo se presenta y cuándo adquiere ribetes de crisis nacional.

Compañera Marta Harnecker, a ti toda la Historia, incluso la que te debemos.

COORDINADORA NACIONAL DEL MIR.
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA.

Junio 16 de 2019.

domingo, 19 de mayo de 2019

¿SI SE REDUCE LA JORNADA DE TRABAJO SE LLEGA AL SOCIALISMO?


¿SI SE REDUCE LA JORNADA DE TRABAJO SE LLEGA AL SOCIALISMO?

“Se designará por poder la capacidad de una clase social para realizar sus intereses objetivos específicos”. Nicos Poulantzas

Palabras introductorias necesarias del Compañero Carlos Marx:

…“En la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias, independientes de su voluntad; estas relaciones de producción corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales.  El conjunto de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, la base real, sobre la cual se eleva una superestructura jurídica y política y a la que corresponden formas sociales determinadas de conciencia.  El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social, política e intelectual en general.  No es la conciencia de los hombres la que determina la realidad; por el contrario, la realidad social es la que determina su conciencia.  Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productoras de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces.  De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de estas fuerzas.  Entonces se abre una era de revolución social.  El cambio que se ha producido en la base económica trastorna más o menos lenta o rápidamente toda la colosal superestructura.  Al considerar tales trastornos importa siempre distinguir entre el trastorno material de las condiciones económicas de producción-que se debe comprobar fielmente con ayuda de las ciencias físicas y naturales- y las formas jurídicas, políticas, artísticas o filosóficas; en una palabra, las formas ideológicas bajo las cuales los hombres adquieren conciencia de este conflicto y lo resuelven.  Así como no se juzga a un individuo por la idea que él tenga de sí mismo, tampoco se puede juzgar tal época de trastorno por la conciencia de sí misma; es preciso, por el contrario, explicar esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto que existe entre las fuerzas productoras sociales y las relaciones de producción…”[1].(el subrayado y negritas son nuestras).

Algo extensa la referencia, pero es necesaria, muy necesaria, más todavía en estos tiempos en donde el alcalde de Recoleta anuncia proyecto que beneficia a 700 funcionarios para rebajar a 40 horas de trabajo semanal[2], generando con dicho anuncio el delirio de moros y cristianos, incluso desde el Campo Popular.  Con ello, el alcalde de ese municipio estaría asegurando su carta como precandidato presidencial (aunque sabemos, sin ser mala leche, que será bajado a tiempo negociando un par de puestos de diputados).
Es impresionante, e impresentable, como todavía el ex reformismo prosigue encandilando a much@s.  En los hechos, hoy, el ex reformismo, es parte del bloque político de Estado, el que le hace la pega al Bloque en el Poder en la arena política.  O para decirlo todo de una vez y en buen chileno: le hacen el trabajo al conjunto de la patronal.

Demos la palabra, una vez más, al Cuate  Karl Marx, PLUSVALÍA ABSOLUTA-PLUSVALÍA RELATIVA o de cómo gana igual el capitalista:

Sobre lo de las horas de trabajo, la jornada laboral, la jornada semanal de trabajo (que para much@s es de lunes a lunes) y muchos etcéteras que podemos agregar en cuanto a combinaciones, no nos extenderemos demasiado.  Lo esencial es lograr entender cómo gana el capitalista al unir la fuerza de trabajo y los medios de producción.  Sólo decir que si rebajando las horas de trabajo nos convertimos en Socialistas o llegamos al Socialismo, tendríamos que pensar que algunos países de capitalismo avanzado ya han llegado a ese estadio de Sociedad.  O, cuando en el siglo XIX y principios del XX el capitalismo otorgó rebajas en la jornada laboral se convirtieron en Socialistas.  Recordemos que dichas disminuciones horarias fueron fruto del avance de las fuerzas productivas por un lado y por la lucha de clases expresadas en huelgas, paros, movilizaciones, protestas, sangre derramada, organización consciente.

Plusvalía absoluta y plusvalía relativa (El capital, lib. 1, sección 5, cap. XIV)

De otra parte, el concepto del trabajo productivo se restringe. La producción capitalista no es ya producción de mercancías, sino que es, sustancialmente, producción de plusvalía. El obrero no produce para sí mismo, sino para el capital. Por eso, ahora, no basta con que produzca en términos generales, sino que ha de producir concretamente plusvalía. Dentro del capitalismo, sólo es productivo el obrero que produce plusvalía para el capitalista o que trabaja por hacer rentable el capital. Si se nos permite poner un ejemplo ajeno a la órbita de la producción material, diremos que un maestro de escuela es obrero productivo si, además de moldear las cabezas de los niños, moldea su propio trabajo para enriquecer al patrono. El hecho de que éste invierta su capital en una fábrica de enseñanza, en vez de invertirlo en una fábrica de salchichas, no altera en lo más mínimo los términos del problema. Por tanto, el concepto del trabajo productivo no entraña simplemente una relación entre la actividad y el efecto útil de ésta, entre el obrero y el producto de su trabajo, sino que lleva además implícita una relación específicamente social e históricamente dada de producción, que convierte al obrero en instrumento directo de valorización del capital. Por eso el ser obrero productivo no es precisamente una dicha, sino una desgracia.

La producción de plusvalía absoluta se consigue prolongando la jornada de trabajo más allá del punto en que el obrero se limita a producir un equivalente del valor de su fuerza de trabajo, y haciendo que este plustrabajo se lo apropie el capital. La producción de plusvalía absoluta es la base general sobre que descansa el sistema capitalista y el punto de arranque para la producción de plusvalía relativa. En ésta, la jornada de trabajo aparece desdoblada de antemano en dos segmentos: trabajo necesario y trabajo excedente. Para prolongar el segundo se acorta el primero mediante una serie de métodos, con ayuda de los cuales se consigue producir en menos tiempo el equivalente del salario. La producción de plusvalía absoluta gira toda ella en torno a la duración de la jornada de trabajo; la producción de plusvalía relativa revoluciona desde los cimientos hasta el remate los procesos técnicos del trabajo y las agrupaciones sociales.

La producción de plusvalía relativa supone, pues, un régimen de producción específicamente capitalista, que sólo puede nacer y desarrollarse con sus métodos, sus medios y sus condiciones, por un proceso natural y espontáneo, a base de la supeditación formal del trabajo al capital. Esta supeditación formal es sustituida por la supeditación real del obrero al capitalista”[3].

LA HISTORIA SE REPITE, SEA COMO TRAGEDIA O COMO COMEDIA:

El querer pretender pasar como “progresistas” o incluso como “revolucionarios”, como tomando medidas posibles que vayan al fondo de la transformación de la dictadura del capital con sus propias leyes, con su propia institucionalidad, utilizando resquicios, tratando de humanizar al capitalismo, de darle un rostro humano y con ello levantando humo y obnubilar a quienes todavía confían en el camino electoral no es nada nuevo bajo el sol.
Es necesario recordar, en este país esponja, lo ocurrido en San Fernando allá por el comienzo del 2000 cuando el hombre era José Figueroa, quien pretendió establecer Educación y Salud gratuitas en dicho municipio y con ello levantó el mismo humo que ahora hace Jadue.

Sabemos cómo termina la Historia.

Al capitalismo no se le humaniza, no se le da un rostro humano.  Al capitalismo se le sepulta.  Por eso estamos proponiendo al conjunto de la Izquierda anticapitalista, a la Izquierda Revolucionaria avanzar hacia la Huelga General anticapitalista que combinada con la protesta extensa, masiva, decisiva, ponga el conjunto de las demandas sociales y populares en el tapete de la discusión y se avance no sólo al cuestionamiento de la dominación, sino que al derrocamiento de la dictadura del capital y enmendarle la plana a tanto entreguista y vacilante.

COORDINADORA NACIONAL DEL MIR
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA MIR

Mayo 19 de 2019


[1] Marx, Carlos; “Contribución a la crítica de la economía política”; N° 5 de la Serie B de Comunicación, 1970; Alberto editor; p.p. 37-38.