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viernes, 7 de agosto de 2020

MITOS Y LEYENDAS: ¿FASCISMO, NEOLIBERALISMO, CLASE MEDIA, EL VOTO SIRVE PARA OPINAR?


¿FASCISMO EN CHILE? ¿O SE DEBE INVESTIGAR UN POQUITO MAS?


 “Durante casi un siglo, la filosofía universitaria ha cubierto a Marx con la tierra del silencio, que es la tierra de los cadáveres” –Althusser


Las famosas palabras, los conceptos:


La ciencia es ciencia de la ideología nos dice el filósofo francés Althusser y gracias a Marx sabemos que la ideología dominante de una época es la ideología de la clase dominante.


 Es impresionante como en Chile debido a la refundación social capitalista perfilada desde fines de 1974, que cristaliza desde 1990, profundizándose hasta el momento, se olvida el pasado y se comienzan a repetir falsas caracterizaciones, que sólo fueron concebidas, por un partido política que en algún minuto fue de Izquierda, es decir, el Partido Comunista, para generar una alianza política con el Partido Demócrata Cristiano PDC, alianza que se logró en 2010.


Nos referimos al concepto de “fascismo”.  Recordemos que fue el Partido Comunista quien luego del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 comenzó a hablar de la dictadura militar como una dictadura “fascista” levantando la política del frente antifascista para atraer al PDC.


En tanto el MIR y el PS, tipificaron el régimen de excepción constitucional surgido tras el 11 como la dictadura militar del capital monopólico-financiero.  De ello, se desprendió la política de Resistencia Popular.


Los conceptos no son sólo un ejercicio intelectual, pues permiten definir la mejor táctica y estrategia para combatir al enemigo.


¿La conquista española de América fue feudal o capitalista?  Te pedimos que investigues, que leas[1].



Algunos conceptos paralizan, otros activan, algunos anestesian.  Por ejemplo cuando te repiten hasta el hartazgo que “sólo el que vota puede opinar” es una invitación velada a que participes en la legitimación del sistema de dominación.  Y pronto el apruebo o el rechazo han de demostrar cómo la penetración del sistema de dominación capitalista, sin vaselina, dirige el pensamiento de millones.  Y así logramos comprender que votar sí sirve de algo: sirve para legitimar la propia dominación, la hegemonía de la burguesía monopólico-financiera.


Recordemos que desde 1984, cuando ya comienza a aflorar en sectores del conjunto de la Izquierda la tesis peregrina de la posible “derrota política de la dictadura”, tesis que será caracterizada como los inicios del derrotismo, la conciliación y el entreguismo, surge otro curioso concepto en los llamados “textos del derrotismo”: el neoliberalismo, cantinela que vino a reemplazar la cantinela de fascismo.  De esa forma, se hace pensar que el “fascismo” y el “neoliberalismo” son tan malos, malitos, que se debe levantar el frente antifascista” o el “frente antineoliberal”, en donde caben “todos” y en ese todos se entiende que cabe el centro político.


Tanto con el “fascismo” como con el concepto de “neoliberalismo”, resurge la anquilosada política de la revolución por etapas, de domicilio bien conocido.


Será el propio Miguel Enríquez quien a fines de 1973 tras estudiar los clásicos textos marxistas (uno de ellos, Nicos Poulantzas[2] sobre el fascismo, y el fenómeno de la dictadura militar (caso español), que definirá que el carácter del régimen de excepción constitucional surgido tras el golpe militar deviene en la junta militar del capital monopólico-financiero.


Dejamos aquí un sugestivo estudio sobre el fenómeno fascista, que viene siendo un resumen de un texto de Nicos Poulantzas, realizado por Luis Felip[3]:Si hay un error característico de cierta izquierda, es el abuso del concepto de «fascismo»: la policía es fascista, los jefes son fascistas, el Estado es fascista. Caemos en el abuso de una metáfora que ha perdido el rastro del fenómeno original con el que comparamos (inadecuadamente y dentro de un uso del lenguaje puramente emocional) estas muy diversas realidades. «Fascista» se convierte en una moneda de curso legal que, de tanto pasarnos de mano en mano, ha perdido todo rastro de su cuño original. Así pues, dentro de las herramientas conceptuales que necesitamos para armarnos en el momento actual, se nos hace imprescindible una categorización del fascismo como fenómeno ubicado en un momento histórico muy acotado y en lugares muy concretos (años 30 en Italia y Alemania). Aunque no me considero preparado para abordar una reflexión profunda sobre esta materia, ni sobre fenómenos análogos al fascismo que sin embargo poseen especificidades propias (el régimen japonés, el falangismo español y el franquismo), propongo lo que es sólo el comienzo de la reflexión. El aspecto más importante aquí no es tanto alcanzar una definición completamente exacta, sino reconocer algunas de las líneas fundamentales para, en adelante, no seguir confundiendo conceptos por un abuso desmedido e infundado”.[4]


Te invitamos a leer, pues existe una profusa literatura sobre lo qué es el fascismo y luego, por sobre todo, estudiar la formación social chilena y ver si realmente es posible aplicar el concepto de fascismo.  Asimismo, ver si es posible aplicar el concepto ideológico de “neoliberalismo”, ver en lo concreto si existe la librecompetencia, el libremercado, el precio de equilibrio.  Sólo como ejemplo diremos que cuando nacen las AFP en Chile había más de 30, ahora son sólo 6… ¿existe la librecompetencia?


Existen conceptos que más que evidenciar la dominación de clase no hace más que ocultarlo.


Fascismo, neoliberalismo, clase media, el voto contiene tu opinión y un largo etcétera de lugares comunes que sólo son componentes que evidencian que la ideología dominante de una época es la ideología de la clase dominante.


Leer, investigar, contrastar la información, ver todo a la luz del presente.  Por ejemplo, cuando escuche o lea “el capitalismo está en crisis”, lea, investigue, las ganancias de los grupos económicos chilenos, del 1% más rico de Chile.


¡QUE LA HISTORIA NOS ACLARE EL PENSAMIENTO!
¡POR EL PAN, POR LA VIDA, POR EL SOCIALISMO!


BRIGADA DE PROPAGANDA MIR LUIS BARRA GARCÍA

Agosto 07 de 2020

PORQUE EN CADA AGOSTO RENACE LA ESPERANZA




domingo, 19 de mayo de 2019

¿SI SE REDUCE LA JORNADA DE TRABAJO SE LLEGA AL SOCIALISMO?


¿SI SE REDUCE LA JORNADA DE TRABAJO SE LLEGA AL SOCIALISMO?

“Se designará por poder la capacidad de una clase social para realizar sus intereses objetivos específicos”. Nicos Poulantzas

Palabras introductorias necesarias del Compañero Carlos Marx:

…“En la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias, independientes de su voluntad; estas relaciones de producción corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales.  El conjunto de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, la base real, sobre la cual se eleva una superestructura jurídica y política y a la que corresponden formas sociales determinadas de conciencia.  El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social, política e intelectual en general.  No es la conciencia de los hombres la que determina la realidad; por el contrario, la realidad social es la que determina su conciencia.  Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productoras de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces.  De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de estas fuerzas.  Entonces se abre una era de revolución social.  El cambio que se ha producido en la base económica trastorna más o menos lenta o rápidamente toda la colosal superestructura.  Al considerar tales trastornos importa siempre distinguir entre el trastorno material de las condiciones económicas de producción-que se debe comprobar fielmente con ayuda de las ciencias físicas y naturales- y las formas jurídicas, políticas, artísticas o filosóficas; en una palabra, las formas ideológicas bajo las cuales los hombres adquieren conciencia de este conflicto y lo resuelven.  Así como no se juzga a un individuo por la idea que él tenga de sí mismo, tampoco se puede juzgar tal época de trastorno por la conciencia de sí misma; es preciso, por el contrario, explicar esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto que existe entre las fuerzas productoras sociales y las relaciones de producción…”[1].(el subrayado y negritas son nuestras).

Algo extensa la referencia, pero es necesaria, muy necesaria, más todavía en estos tiempos en donde el alcalde de Recoleta anuncia proyecto que beneficia a 700 funcionarios para rebajar a 40 horas de trabajo semanal[2], generando con dicho anuncio el delirio de moros y cristianos, incluso desde el Campo Popular.  Con ello, el alcalde de ese municipio estaría asegurando su carta como precandidato presidencial (aunque sabemos, sin ser mala leche, que será bajado a tiempo negociando un par de puestos de diputados).
Es impresionante, e impresentable, como todavía el ex reformismo prosigue encandilando a much@s.  En los hechos, hoy, el ex reformismo, es parte del bloque político de Estado, el que le hace la pega al Bloque en el Poder en la arena política.  O para decirlo todo de una vez y en buen chileno: le hacen el trabajo al conjunto de la patronal.

Demos la palabra, una vez más, al Cuate  Karl Marx, PLUSVALÍA ABSOLUTA-PLUSVALÍA RELATIVA o de cómo gana igual el capitalista:

Sobre lo de las horas de trabajo, la jornada laboral, la jornada semanal de trabajo (que para much@s es de lunes a lunes) y muchos etcéteras que podemos agregar en cuanto a combinaciones, no nos extenderemos demasiado.  Lo esencial es lograr entender cómo gana el capitalista al unir la fuerza de trabajo y los medios de producción.  Sólo decir que si rebajando las horas de trabajo nos convertimos en Socialistas o llegamos al Socialismo, tendríamos que pensar que algunos países de capitalismo avanzado ya han llegado a ese estadio de Sociedad.  O, cuando en el siglo XIX y principios del XX el capitalismo otorgó rebajas en la jornada laboral se convirtieron en Socialistas.  Recordemos que dichas disminuciones horarias fueron fruto del avance de las fuerzas productivas por un lado y por la lucha de clases expresadas en huelgas, paros, movilizaciones, protestas, sangre derramada, organización consciente.

Plusvalía absoluta y plusvalía relativa (El capital, lib. 1, sección 5, cap. XIV)

De otra parte, el concepto del trabajo productivo se restringe. La producción capitalista no es ya producción de mercancías, sino que es, sustancialmente, producción de plusvalía. El obrero no produce para sí mismo, sino para el capital. Por eso, ahora, no basta con que produzca en términos generales, sino que ha de producir concretamente plusvalía. Dentro del capitalismo, sólo es productivo el obrero que produce plusvalía para el capitalista o que trabaja por hacer rentable el capital. Si se nos permite poner un ejemplo ajeno a la órbita de la producción material, diremos que un maestro de escuela es obrero productivo si, además de moldear las cabezas de los niños, moldea su propio trabajo para enriquecer al patrono. El hecho de que éste invierta su capital en una fábrica de enseñanza, en vez de invertirlo en una fábrica de salchichas, no altera en lo más mínimo los términos del problema. Por tanto, el concepto del trabajo productivo no entraña simplemente una relación entre la actividad y el efecto útil de ésta, entre el obrero y el producto de su trabajo, sino que lleva además implícita una relación específicamente social e históricamente dada de producción, que convierte al obrero en instrumento directo de valorización del capital. Por eso el ser obrero productivo no es precisamente una dicha, sino una desgracia.

La producción de plusvalía absoluta se consigue prolongando la jornada de trabajo más allá del punto en que el obrero se limita a producir un equivalente del valor de su fuerza de trabajo, y haciendo que este plustrabajo se lo apropie el capital. La producción de plusvalía absoluta es la base general sobre que descansa el sistema capitalista y el punto de arranque para la producción de plusvalía relativa. En ésta, la jornada de trabajo aparece desdoblada de antemano en dos segmentos: trabajo necesario y trabajo excedente. Para prolongar el segundo se acorta el primero mediante una serie de métodos, con ayuda de los cuales se consigue producir en menos tiempo el equivalente del salario. La producción de plusvalía absoluta gira toda ella en torno a la duración de la jornada de trabajo; la producción de plusvalía relativa revoluciona desde los cimientos hasta el remate los procesos técnicos del trabajo y las agrupaciones sociales.

La producción de plusvalía relativa supone, pues, un régimen de producción específicamente capitalista, que sólo puede nacer y desarrollarse con sus métodos, sus medios y sus condiciones, por un proceso natural y espontáneo, a base de la supeditación formal del trabajo al capital. Esta supeditación formal es sustituida por la supeditación real del obrero al capitalista”[3].

LA HISTORIA SE REPITE, SEA COMO TRAGEDIA O COMO COMEDIA:

El querer pretender pasar como “progresistas” o incluso como “revolucionarios”, como tomando medidas posibles que vayan al fondo de la transformación de la dictadura del capital con sus propias leyes, con su propia institucionalidad, utilizando resquicios, tratando de humanizar al capitalismo, de darle un rostro humano y con ello levantando humo y obnubilar a quienes todavía confían en el camino electoral no es nada nuevo bajo el sol.
Es necesario recordar, en este país esponja, lo ocurrido en San Fernando allá por el comienzo del 2000 cuando el hombre era José Figueroa, quien pretendió establecer Educación y Salud gratuitas en dicho municipio y con ello levantó el mismo humo que ahora hace Jadue.

Sabemos cómo termina la Historia.

Al capitalismo no se le humaniza, no se le da un rostro humano.  Al capitalismo se le sepulta.  Por eso estamos proponiendo al conjunto de la Izquierda anticapitalista, a la Izquierda Revolucionaria avanzar hacia la Huelga General anticapitalista que combinada con la protesta extensa, masiva, decisiva, ponga el conjunto de las demandas sociales y populares en el tapete de la discusión y se avance no sólo al cuestionamiento de la dominación, sino que al derrocamiento de la dictadura del capital y enmendarle la plana a tanto entreguista y vacilante.

COORDINADORA NACIONAL DEL MIR
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA MIR

Mayo 19 de 2019


[1] Marx, Carlos; “Contribución a la crítica de la economía política”; N° 5 de la Serie B de Comunicación, 1970; Alberto editor; p.p. 37-38.